Hay noches en que todas las heridas de la loba se abren en
canal. Sus aullidos en silencio, no por ello menos desgarradores, sólo se
escuchan entre las paredes de su cuerpo.
Desde tiempos inmemoriales no puede expresar
su dolor nadie, su lenguaje de comunicación sólo lo comprende ella y sus
heridas, es un lenguaje único en el mundo.
Solo se siente acogida a intervalos de tiempo por el universo.
A veces cubre sus
heridas, su dolor, su desgarro, no por vergüenza ni por desprecio, ni por nada
en concreto, si no por que no ha
encontrado a nadie que entienda su lenguaje, ella, de vez en cuando se adapta a
otros lenguajes, pero le duelen la comisura de sus labios de intentar explicar
lo inexplicable en un leguaje dónde las palabras carecen del significado de lo
que ella siente, de lo que ella vive en su templo sagrado interior.
Esta noche la loba
se siente más sola y perdida que nunca como si fuera la única habitante de un
desierto, de una galaxia, dónde incluso la ausencia de su Dios, hace acto de
presencia.
La loba se dobla y
se encoge sobre si misma, sabe que un día olvidó lo que era reír, y dejo de
recordar que se había adentrado en un eterno llano interno lleno de sollozos.
Si la vieses ahora,
quieta, temblando, dejando pasar las horas, quemando su piel al sol,
aullando entre las paredes de su cuerpo a todas las fases de la luna.
Loba herida y
solitaria, ya no lame sus heridas.
Se entrega a su
dolor, a su llanto, a su destino...
***La Guardiana Del Oráculo***

Hasta la más aguerrida de las lobas tiene su momento de rendición....
ResponderEliminar... y que necesario es quirida Bohemua!!!!
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