Ya estuve aquí antes.
En esta soledad obligada,
obligada por buscarla tanto.
Obligada por guardarlo todo para adentro.
Ya lo superé otras veces.
No importa.
( Aunque le doy tanta importancia que me ahogo).
A punto de abrir otras puertas. Otras formas.
Respiro y me entrego.
Es cierto, directo a la divinidad, al origen de todas las formas,
que sea el origen quien me muestre la vida de lo sutil.
Creí en los Ángeles y dejé de hacerlo,
mas me sentí culpable por ello.
Y volví a creer y ha dejar de hacerlo.
Dibujé una forma de espiritualidad
imposible de interrelacionar con el mundo.
De nuevo.... me vuelvo a sembrar.
Otro parto de mi misma.
Uno y cientos más,
Hasta que la Yo de verdad viva en su verdad.
Sólo me estoy rompiendo
y muriendo
para que las cáscaras que se adherieron a mi piel,
a mis entrañas se rompan.
Hasta que todas mis células se liberen de memorias y memorias ancestrales...
De nuevo comienza el crecimiento de la semilla,
de esa semilla tan enterrada en el lugar más oscuro de la tierra.
Surcos se abrirán hacia lo que soy,
hacia el interior verdadero y hacia afuera,
hacia verme a solas con mi propio corazón,
con la única melodía que el silencio que vibra entre latido y latido.
***La Guardiana Del Oráculo***

Cuanta fuerza tu texto! Yo también volví a ser semilla durante un tiempo, y como me dijiste hace tiempo: cada semilla sabe como llegar a ser árbol.
ResponderEliminarQue alegría en esta fase del túnel ver tu rayito de luz.
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