Me empeñé en querer aprender tanto que fui escribiendo palabras unas encima de otras, hasta que sólo quedó un folio lleno de tachones. Quise caminar tantas rutas a la vez, Que de trazar tantos itinerarios, Me quedé inmóvil, en el mismo lugar, porque todas esas rutas me llevaban a ninguna parte. Quise volar, pero arrancaron mis alas, Y no supe serpentear, pues mi cuerpo se había vuelto duro como una roca. Y un día al mirarme al espejo, me entreví, entre todos mis desvanecido sueños, sueños de cada una de las mujeres que quise ser. Y me lloré, aunque ya no tenía fuerzas para dejar salir el llanto, Pues de tanto retenerlo, me había convertido en desierto. Y quise llegar hasta el mar, y dejar que el rompiera con sus mareas, los muros que me habían encarcelado dentro. Y ahora, de nuevo, me susurra mi viento: "Sigue el aliento de tu espíritu" ese que emana, vuela y danza desde cualquier lugar, momento y desaliento.... No tienes que verlo, no tienes que escucharlo ni Buscarlo. Sólo tienes que nombrarlo y dejar que te llueva dentro, que te abras con su lava los cimientos y te habite completa. Ahí en ese centro de tu centro, la espiral de tu vueloy Las rutas de tus senderos, te guiarán a los manantiales de aquellas lágrimas exiliados a lo profundo, creando así oasis en tus desiertos.
♡♡♡La Guardiana Del Oráculo♡♡♡

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