Me quito capas. limpio espacios, me quedo a solas.
Sola en la impermanencia de mi transcender.
Casual o causal así es mi limpieza.
No hay orgullo, ni derrota, tampoco rencor, ni resentimiento.
Sólo es que algo muy intimo, muy oculto, escondido y en el olvido,
sin nombre y sin forma, está a punto de romperse.
Me arriesgo de nuevo a quedarme sola,
a navegar en este mar incierto que es recorrer senderos de vida, a solas.
Pero me quedo conmigo.
Con esta rotura que se avecina,
Con esta extraña sensación de no saber que, ni como, ni para que...
Con esta extraña sensación de estar perdida pero encontrada,
o quizás encontrándome pero perdida.
Este no saber me lleva a recorrer rincones internos que nunca había pisado,
por eso, tal vez, de que todo me parece tan incierto.
o quien sabe si solo pasé sin mirar, o con un antifaz opaco para ocultar lo que a gritos se teñía de colores fluorescentes.
...Y es que no sentirse nada, pero sentirse en conexión con todo a veces confunde.
Nunca había estado tan inquieta y a la vez tan confiada.
Ha llegado el momento de saber que la vida, el tiempo, la consciencia o lo que sea repara, sana y estrablece los lazos de conexión con lo interno, para que todo eso que se está rompiendo sea el comienzo de un nuevo acercamiento a una dimensión más pura con lo que cada uno lleva dentro.
Y aunque a veces tengo miedo y me aferro a un clavo ardiendo.
Hoy me suelto, me entrego a mi ser interno.
***La Guardiana Del Oráculo***
***La Guardiana Del Oráculo***

Totalmente de acuerdo, la vida nos empuja a ir hacia dentro, a mirarnos con los ojos interiores. Solemos estar perdidos y cautivados por el exterior y nos olvidamos de nosotros. Escucharnos, observarnos, ser nosotros mismos resulta una bendición, aunque algunos no lo compartan. Sin embargo, el destino nos enseña a autodescubrirnos, conocernos, simplemente ser y fluir
ResponderEliminarAcojo tus palabras como bálsamo, siempre me sientan bien. Gracias, Mª Jesús.
ResponderEliminar